5 de Noviembre de 2015
Fin de la primavera:
Suspiros en el viento, tras una noche oscura. Las nubes
negras cubren el cielo y lo único que dejan tras su rastro es desazón, tristeza,
angustia, terror, miedos infundados y no tan infundados.
Una desolación que desborda el alma llena el cuerpo y lo
destruye en mil pedazos. Las alas de aquel ángel se queman con la luz del Sol y
solo queda la devastación del ser.
Largos suspiros recorren el alma de aquellas
personas que fatigadas transitan la calle que los llevan hacia senderos desconocidos.
Solamente queda la nada, el terror, la desilusión.

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